Chacocente: Refugio de vida de la Paslama

Por siglos la tortuga Paslama, ha anidado en las costas de Chacocente, sobreviviendo al ataque de sus depredadores naturales y al exterminio por parte de quienes quebrantando la ley comercializan sus huevos, pese a esto el Ejército de Nicaragua realiza una labor loable para la preservación de esta valiosa especie en extinción.



Al entrar a la reserva, escuchamos a los congos que desde las copas de los arboles parecen alertar sobre nuestra llegada, los pobladores de esta zona creen que con ese gruñido los monos piden agua, sobre todo cuando el calor de la época seca es inclemente y hay sequía, sin embargo se conoce también que estas especies cuidan sus territorios de intrusos que puedan robar sus reservas alimenticias.

Son las siete de la noche, el clima a esta hora es cálido, durante el día el calor abrazante del bosque de trópico seco es apenas soportable para los visitantes, pero por ahora la sombra de los enormes árboles refresca un poco el lugar. Si los monos están aquí es que hay abundante vegetación, al menos en esta área, pues estos suelen pernoctar solamente donde hay alimento.

En Chacocente este año fueron liberados a la mar alrededor de un millón de tortuguillos. Las tropas del Ejército de Nicaragua resguardan esta reserva natural, dando amparo al milagroso ciclo de vida de la tortuga de Paslama, especie en extinción que anida en nuestro país solamente en las playas de Chacocente y La Flor.



Amenazadas

La mayor amenaza para esta especie, advierte el teniente coronel Fabio de Jesús Zelaya Reyes, jefe del comando departamental militar en Carazo, que atiende esta área protegida, siguen siendo los humanos, no solo por el saqueo de sus nidos en las costas, sino porque últimamente se ha venido implementando en la pesca prácticas nocivas para las especies marinas. El teniente coronel Zelaya hoy es nuestro anfitrión, pues invitó a un grupo de periodistas a ser testigos de la liberación de la última camada de tortuguillos que nacen en el mes de marzo.

Alrededor de 25 mil tortugas arribaron a Chacocente en el periodo comprendido entre los meses de julio de 2016 a enero de 2017. Este año las arribadas fueron menores, pero los nacimientos fueron mayores y según el teniente coronel Zelaya, el hecho de que hallan arribado menos tortugas obedece al ciclo natural de la reproducción de las tortugas, pero también se debe a que los pescadores que bajan desde La Boquita, Casares, Masapa y Masachapa, en altamar, las atrapan y las matan para sacar sus huevos. Un agravante más es la pesca indiscriminada e irresponsable con pólvora.

Las tortugas que logran alcanzar la costa desovan en el área de 8 kilómetros que es resguardada por el ejército. El periodo de incubación oscila entre 47 y 55 días de manera que los tortuguillos nacidos al mes de marzo serán los últimos, ya en este mes no arribarán tortugas, más que en casos muy aislados.

Este año el promedio de tortuguillos nacidos fue entre 40 y 50 por nido, sin embargo estos tendrán que enfrentar aún a sus predadores naturales: perros, zorros, zopilotes y hasta los peces grandes que las esperan para devorarlos una vez que tocan agua. Se estima que solo el 1 % de ellos sobrevivirá.

Arribadas varían

Dayvi Mayorga es coordinador del área protegida del refugio de vida silvestre Rio Escalante Chacocente, y nos explica que no siempre una tortuga arribará en años consecutivos, de manera que es normal que varíe el número de hembras que emergen sobre la playa de anidación.

Así, las que arribaron este año regresaran para anidar dos años más tarde, esto hace que en un periodo de tres años, se reporte uno en el que bajará significativamente la anidación.

Mayorga nos explica que el nacimiento de los tortuguillos se da entre los meses de septiembre a marzo, con una alta tasa de mortalidad. Desde que la madre deposita los huevos hasta la eclosión (rompimiento de capsula o huevo) han pasado un promedio de 54 días, ahora los tortuguillos deberán emerger de la arena e iniciar el proceso de impregna, que no es más que el reconocimiento de la ruta de desplazamiento que hacen hasta la marea, para luego, 25 años más tarde, venir a anidar exactamente en el lugar en donde ellas nacieron.

Las tortugas adultas serán las primeras en arribar, seguida de las más jóvenes, así estas sacaran los huevos de las primeras para depositar los suyos que son mucho más fértiles.  

Por indicación de Mayorga colocamos las crías en fila sobre la costa, a unos 25 metros del agua, los tortuguillos de forma natural buscan la luz de la luna, así es que con las lámparas podemos ayudarlas a ubicar su ruta.

Algunos no alcanzan a llegar al mar, sin embargo en lo que va de la noche se han liberado 2 mil tortuguillos, al amanecer habrá concluido un ciclo más de reproducción de las tortugas, mientras nosotros nos preguntamos ¿Qué tiene esta playa que la hace un lugar único para la anidación de esta tortugas?  

Tomado de la revista Help.


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